Es una noche que no tienen intención de alejarse y la poca luz que queda parece desaparecer conforme se acaban mis fuerzas, a punto de quedar a tientas en busca de una luz al final del túnel, luz que creo inexistentes. Tu voz se hace más lejana y comienzo a temer al sólo pensar que en esta ocasión ya no te volveré a encontrar, que el destino piensa cambiar el viento y no a mi favor... Cómo lo sé? Porque este viento se siente frío, seco, hace que los huesos duelan y endurece el corazón... Es una noche fría y oscura en verdad pero mientras quede algo de fuerza en mí esperaré el amanecer, te esperaré a ti, mi sol...
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